Relacionarnos como hermanos y amigos al punto de ser como una familia, como comenzó la iglesia primitiva descrita en el libro de los Hechos.
Consolidar a los hermanos, a través de los informes de los líderes después de cada reunión.
¿Saber cómo están? ¿Cómo van en su desarrollo personal y espiritual? Dar mentoría para caminar con ellos hacia el propósito que Dios declaró para ellos.
Desarrollar nuevos líderes de COMUNIDADES FAMILIARES, capacitándolos y entrenándolos para que usen talentos y dones que Dios puso en ellos.
Mas información:
Contacto:
Marco Caceda Director del Ministerio de Comunidades Familiares
407.382.2056